JUNIPEROLa vida de san Junípero Serra es la vida de un gran misionero y predicador de México en siglo XVIII. Fray Junípero fue un sacerdote franciscano que vivió con sus hermanos de comunidad el espíritu de san Francisco de Asís con radicalidad. Llevó una vida de pobreza y sacrificio hasta el punto de ser un modelo y ejemplo para todos los que lo conocieron. Siempre amó a los indios con tal intensidad pues quería verlos convertidos a la fe cristiana.

Durante toda su vida fue humilde y obediente, también cuando le tocó organizar y dirigir, cuanto más cuando participaba puntualmente de su vida comunitaria en el convento. Defendió siempre la dignidad de los nativos americanos que llamaba cariñosamente “hijitos”.

Culto, intrépido y audaz varias veces se encontró en peligro de muerte, pero nunca retrocedió en sus planes de llevar con alegría el mensaje cristiano. Se enfrentó incluso a las autoridades que le ponían trabas y denunció con valentía los abusos de algunos soldados contra sus amados indios.

Recorrió miles de kilómetros en todo México, todas las diócesis de entonces, a pesar del dolor que sentía al caminar, desde Campeche hasta más allá de California cuando la frontera mexicana no conocía fin hacia el Norte, predicando sin descanso, misionero entre los fieles, sembrando en los corazones el amor a Cristo en la Cruz, la Eucaristía, la Santísima Virgen Inmaculada María de Guadalupe, rasgos que perduran grabados en los mexicanos. Administró con pasión los sacramentos del bautismo y de la reconciliación, y también el de la confirmación pues se le concedió esa facultad como misionero, llevando detallado registro de los nuevos hijos de la Iglesia.

Él encabezó a grandes franciscanos, muchos de ellos extraordinariamente preparados y cultos, en la fundación de nueve misiones y, después de su muerte, sus hermanos fundaron otras doce, todas estaban bien abastecidas y muchos indios trabajaban, estudiaban y aprendían nuevos oficios con los misioneros forjadores de verdaderas comunidades de fe y caridad.

Ojalá que la vida y ejemplo de Fray Junipero Serra y de sus compañeros franciscanos nos estimulen a llevar una vida cristiana auténtica, renovada y a sentirnos discípulos misioneros en todo momento con nuestro ejemplo, palabras y obras.

Contemplar desde la fe la obra del beato Junípero Serra y de sus compañeros franciscanos, de entre ellos Fray Francisco Palou y Fray Juan Crespi, nos ayuden a apreciar más allá del personaje histórico mítico, del fundador solitario de misiones y ciudades, de la imagen comercializada o simplemente de título como benefactor. Y distinguir con claridad lo que el vivió intensamente toda su vida, llevar y compartir con alegría el mejor regalo que se puede dar, la fe en Jesucristo resucitado, llamando a los ya bautizados a la conversión y procurando el nacimiento, desarrollo y organización de muchas comunidades basadas en la oración y trabajo, la formación cristiana, los sacramentos, la cercanía, la solicitud al necesitado y enfermo, vivir en paz, ejercitar la caridad, no permitir el escándalo ni los malos ejemplos.

 

La imagen que acompaña este artículo es fotografía de la pintura que el Pbro. Ezequiel Muñoz García realizó de Fray Junípero Serra para la Parroquia de Santiago Apóstol en Jalpan de Serra, Qro.

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